El certificado energético es un documento obligatorio en España desde junio de 2013 para la venta o alquiler de inmuebles. Este informe detalla el consumo de energía y las emisiones de CO2 de una propiedad, y debe ser incluido en anuncios publicitarios, así como anexado al contrato de venta o alquiler. La responsabilidad de obtener este certificado recae en el propietario del inmueble, pero surgen dudas sobre su duración y si tiene caducidad. En Fincas La Clau las despejamos todas.
Generalmente, los certificados energéticos tienen una validez de 10 años. Sin embargo, aquellos inmuebles con la calificación energética más baja, la categoría G, deben renovarlo cada 5 años. Esto se debe a que se busca incentivar la mejora de la eficiencia energética en edificios menos eficientes. Además, ciertos cambios en el inmueble, como reformas en la envolvente térmica, modificaciones en las instalaciones térmicas o en el uso del edificio, pueden hacer necesario actualizar el certificado antes de que venza.
La duración del certificado depende de la calificación energética obtenida. Para la mayoría de los inmuebles, la validez es de 10 años, pero si la propiedad tiene una calificación G, deberá renovarse cada 5 años. Esta diferencia busca impulsar la mejora de viviendas menos eficientes.
En cuanto a las sanciones, existen tres niveles según la gravedad de la infracción. Las infracciones leves, como no incluir la calificación energética en anuncios o no renovar el certificado, pueden implicar multas de entre 300 y 600 euros. Las infracciones graves, como no registrar el certificado o vender sin entregarlo, pueden acarrear sanciones de hasta 1.000 euros. Las infracciones más graves, como falsificar el certificado, pueden conllevar multas de hasta 6.000 euros.
Para renovar el certificado, se debe contratar a un técnico cualificado que realice una nueva evaluación energética del inmueble. El coste de la renovación depende de factores como el tamaño y la ubicación del inmueble, pero suele rondar los 1,50 euros por metro cuadrado.
Tener el certificado actualizado ofrece varias ventajas: permite mejorar la eficiencia energética de la vivienda, lo que reduce el consumo y los costes, aumenta el valor de la propiedad y mejora el confort interior. Además, contribuye a la sostenibilidad al reducir las emisiones de CO2.



