¿Qué sistema de calefacción es más económico para el hogar?

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El hogar es sin duda el mejor refugio contra el invierno, siempre que claro, esté bien acondicionado para afrontar su incómoda compañía. Al contrario de lo que cuentan las vanas creencias populares, no hace falta derrochar energía y dinero para mantener el helor propio de esta época alejado del interior de nuestras cuatro paredes, pero sí saber qué sistema de calefacción se adapta mejor a nuestras necesidades y también, a la disposición de nuestras casas.

Si no quieres que la batalla contra el frío se convierta en una lucha por la supervivencia de tu bolsillo, pero no estás dispuesto a que un pijama y una manta sean tu única defensa, sigue leyendo y harás de tu casa un muro infranqueable contra el invierno, por muchos caminantes blancos que vengan con él.

El sistema de calefacción más eficiente

Para pertrechar bien tu hogar contra el frío de la forma más eficiente, la caldera mural de condensación es la mejor opción, sin ninguna duda, el sistema calefactor más versátil. Este moderno aparato es capaz de adaptarse de forma automática a los hábitos de consumo habidos y por haber en cada hogar, y además, en lo que a consumo de energía se refiere, pertenece a la prestigiosa clase A. ¿Qué quiere decir esto? Es algo así como la Champions entre los aparatos eléctricos, donde no todos llegan a estar. ¿Quieres aprender a diferenciarlos?

Si te fijas, en todos tus electrodomésticos verás una etiqueta que irá de la A a la G. Cuanto más cerca esté de la primera letra del abecedario, mayor eficiencia energética tendrá el producto. Tener una categoría A garantiza que el aparato tiene un consumo un 55% inferior a la media, pero lo mejor de todo es que la caldera mural de condensación de la marca Junkers posee el certificado A+ en calefacción y A+++ en agua caliente. “¿Y qué significa eso?”, os estaréis preguntando. Nada malo: ya que por cada símbolo de + que haya impreso, la eficiencia energética aumenta un 10%, por lo que los beneficios no solo irán para tu bolsillo, sino también para el tan importante (y tan olvidado) medio ambiente. Estas ventajas convierten la caldera mural de condensación en el sistema de calefacción más eficiente hoy por hoy del mercado.

Busca siempre el etiquetado de eficiencia energética

Si no te basta con saber eso y además, quieres lograr una eficacia energética aún mayor, podrás complementar el uso de esta caldera con la tecnología digital adaptada a la calefacción. ¿Quieres saber cómo? Con un controlador modulante de la temperatura, una herramienta con la que no solo lograrás un consumo responsable, sino que te garantizará una sensación térmica ideal para ti.

Un controlador modulante, el mejor complemento

¿Quieres saber cómo funciona? Con una divertida metáfora lo entenderás a la perfección. El controlador es como tu madre, que cuando te dice llévate una rebequita sabiendo que pasarás frío a la noche, te arrepientes unas horas después por lo hacerle caso. Con el termostato modular, no hay arrepentimiento que valga, ya que este instrumento está al tanto de todo lo que ocurre tanto en tu casa como fuera de ella para que el ambiente que respires sea el más adecuado para tu confort.

Entrando en aspectos más técnicos, el controlador modulante en sincronía con la caldera mural de condensación formarán un tándem capaz de hallar con exactitud matemática esa temperatura tan deseada (y tan difícil de hallar) que hay entre la que marcas y la recomendable, ¿y qué sale de ese cálculo? Una sensación de confort inalcanzable para cualquier otro sistema y sobre todo, una eficiencia energética de nivel A+ con la que te ahorrarás más de la mitad del consumo.

Pero hay casos remotos en los que ni siquiera dos buenas herramientas como las que acabamos de explicar bastan para calentar una casa como es debido. Si eres de los que cuenta con una infinidad de metros cuadrados que proteger del frío, y estás harto de esa sensación que hace que pasar de una habitación a otra sea como transportarte en apenas unos segundos de las Maldivas a la cima del Everest, es evidente que necesitas un aparato más específico que se amolde a tus necesidades.

Calderas de una mayor potencia para casos concretos

No hay nada peor que entrar en casa esperando resguardarnos del frío y que un helor interior nos dé una gélida bienvenida. En estos casos, el ahorro pasa por encontrar un sistema que cubra todo tu hogar, por espaciosa que sea, ya que será el único que te garantizará el confort que necesitas. ¿Quieres saber cuál es?

Para casos específicos en los que las dimensiones del edificio supera las prestaciones de un sistema mural de condensación, la solución es contar con una caldera de pie, ya sea a gas o a gasóleo, aquí explicamos las particularidades de cada una:

  • Caldera de pie a gas: es una opción segura y fiable para grandes domicilios ubicados en el extrarradio de las ciudades (como casas rurales o viviendas unifamiliares). Este aparato saca partido del servicio de gas para emplear su enorme potencia y calentar todos los rincones del hogar, con él será imposible que quede algún espacio frío.
  • Caldera de pie a gasóleo: es un sistema de calefacción muy similar, pero enfocado en hallar el confort de quienes viven en una zona aislada donde el servicio de gas no ha llegado aún. Bajo este contexto, el gasóleo se convierte en un combustible esencial para conseguir una calefacción acorde a las necesidades del lugar.

Ambos son sistemas con una potencia energética muy superior a la de las calderas murales, ¿eso implica que suponen un gasto mayor en la factura? No tiene por qué, ya que la premisa principal del ahorro pasa por contratar un servicio de calefacción que se adapte a nuestras necesidades, por muy concretas que sean. De lo contrario, la eficiencia energética cuidará nuestro bolsillo, pero no nuestro bienestar.

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