Metros cuadrados útiles y de construcción, ¿son lo mismo?

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Los metros cuadrados (junto a características más concretas como la iluminación o la antigüedad) son en la mayoría de casos el principal agente de cambio sobre el precio final de un inmueble. En líneas generales, el valor de una vivienda viene marcado por el tamaño de su superficie, pero para no caer en estafas ni pagar cantidades desorbitadas (por muy inflado que esté el mercado) es necesario establecer una diferencia fundamental, la existente entre el metro cuadrado útil y el metro cuadrado de construcción. Para distinguirlos a un nivel conceptual, se podría decir que el primero hace referencia al suelo que puedes pisar y el segundo, al perímetro total de la casa (incluyendo tabiques, paredes, etc.), pero entraremos en el tema con mayor profundidad.

Con esta simple diferencia entre los distintos tipos de metros cuadrados que posee una vivienda debería bastar para entender que el factor que debe marcar el precio de un inmueble es la superficie útil, y no la de construcción. Pero como dice el refrán, hecha la norma, hecha la trampa. Existe la particularidad de que saber con exactitud los metros cuadrados útiles que posee una casa es algo muy difícil (sobre todo si se trata de un negocio entre particulares). Para saber cuál es el suelo útil de una vivienda sin temor a equivocarnos, es necesario tener su plano original, y en caso de no tener acceso al mismo, habría que contratar los servicios externos de un experto en el tema como los que ofrece un arquitecto.

¿Cómo calcular los metros cuadrados?

Si quieres medir los metros cuadrados que tiene tu vivienda (ya sea para una futura venta o alquiler o simplemente para pintar las paredes) y ahorrarte los gastos que conlleva la contratación de un arquitecto, existen métodos realizables por uno mismo, pero con los que hay que ser totalmente diligente para no errar en el cálculo.

Calcula los metros cuadrados de tu vivienda aplicando una fórmula infalible

Saber cómo se calculan los metros cuadrados de un espacio no es en absoluto difícil, pero hay que ser cuidadoso en la ejecución, nada de emplear la técnica comúnmente conocida como “a ojo”. Para no cometer ningún fallo, ayúdate de una cinta métrica y de las reglas matemáticas fundamentales para medir la superficie de un espacio (esto es, largo x ancho siempre que la habitación sea de forma rectangular o cuadrangular, como en la mayoría de casos). Para hallar el dato exacto, haz lo propio con los tabiques o elementos de construcción que puedan tener influencia sobre el suelo útil, y resta lo que ocupan a la superficie total.

La fórmula es sencilla:

metros cuadrados útiles = largo x ancho – tabiques, pilares, columnas, etc.

Haz el cálculo habitación por habitación y suma todas las cantidades resultantes para hallar los metros cuadrados útiles que tiene tu hogar. No obstante, existen algunas salvedades para algunos espacios determinados existentes en algunas viviendas, como lo son los garajes, los trasteros o las terrazas, lugares que podríamos denominar “de conflicto”, por la controversia que siempre causas en el valor de un inmueble.

¿El espacio ocupado por garajes y terrazas son metros cuadrados útiles?

Existe una normativa clara al respecto para calcular los metros cuadrados que ocupan espacios como garajes, terrazas, galerías, porches, trasteros, etc. dentro del total de una vivienda. Si hacemos caso a la regla general, este tipo de enclaves que puede tener una casa se miden de una forma distinta, pero dentro de ellos, cada uno tiene su particularidad.

En concreto, las terrazas. Los metros cuadrados de estos elementos solo podrán calcularse como el resto de espacios si están cerradas por tres de sus cuatro costados. En caso de que la terraza sea solo cubierta pero no cerrada, el valor de su superficie será el 50% respecto al precio del suelo del resto de habitaciones.

El 50% es la medida estándar para medir todos estos espacios que siempre generan cierto conflicto. De esta manera, el espacio de trasteros, garajes, etc. (dato muy importante, siempre que sean de uso exclusivo) valdrá la mitad que el resto de habitaciones. Un ejemplo para entender a la perfección esta diferenciación. Si el valor de una casa se sitúa en torno a los 1000 euros por metro cuadrado, la superficie de su garaje, trastero o galería rondará los 500 €.

En este vídeo podrás ver paso a paso cómo calcular metros cuadrados, según tres métodos distintos:

Sin embargo, para evitar cualquier tipo de problemas o malentendidos con los clientes, la fórmula más sencilla es anotar en observaciones cómo están distribuidos los metros cuadrados de la vivienda e indicarlo explícitamente en la oferta. ¿Cuántos metros cuadrados ocupa el interior del inmueble y cuántos los espacios adicionales? Se trata de una información que posee un gran valor para el comprador, por lo que si se la damos, le habremos transmitido cercanía y honestidad, factores más decisivos en la decisión de compra que un buen precio.

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